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Telegrafía (en griego: el escribir en distancia) es, como sabemos, un sistema de comunicación capaz de transmitir las señales que representan cartas cifradas, números y muestras de la escritura. La telegrafía tiene orígenes muy antiguos, y se puede dividir en acústico, óptico y eléctrico.  

El historiador griego DIODORUS CRONUS relata cómo el rey persa DARIUS I (522-486 A.C.) podía enviar las noticias de la capital a las provincias del imperio, por medio de una línea de los hombres de grito colocados en alturas. De esta forma, usando voz humana, se podia llamar para guerrear a todos los guerreros en apena tres dias.

La telegrafía óptica utilizó el fuego en la noche, y el humo o los espejos durante el día. En poemas homéricos se hace referencia a menudo de esta manera de comunicación. El poeta trágico ESCHILUS (525-456 A.C.) describe esto en detalles en su poema " AGAMEMNON ".  

Los soldados romanos se enviaban mensajes através de los bruñidos escudos que reflejaban la luz del día, los cuales eran movidos en determinadas posiciones.

Samuel Morse

Foto:htt://www. educacion.123.cl

 

La BIBLIA nos dice cómo MOISES condujo a los judíos en su escape de Egipto por medio de columnas del fuego y del humo.

El TELÉGRAFO ÓPTICO de CLAUDE CHAPPE (1763-1805) y su hermano IGNACE. Envio su primer telegrama el 30 de noviembre de 1794. Este aparato enviaba señales telegraficas basado en las difersas posiciones tomadas por 3 brazos ligados de madera, la central (regulador) que era más larga que los otros dos (los indicadores o las alas), y rotando en la tapa de un poste fijo vertical. Los dos brazos laterales podían rotar libremente alrededor de un centro, con dislocaciones de 45ø. Las diversas posiciones de los brazos podían transmitir casi 8,500 palabras de un vocabulario general de 92 paginas. 

El descubrimiento de la corriente eléctrica revoluciono la telegrafia. El origen de la telegrafía eléctrica se ubica en la botella de Leiden que utilizó Esteban Gray, el físico inglés, para transmitir a través de un pequeño cable, una corriente eléctrica a una distancia aproximada de 300 metros.

A los experimentos de Gray le siguieron los de Guillermo Watson y los de todos aquellos cuyo interés se enfocaba hacia la experimentación eléctrica, entre ellos: Volta y Faraday.  

 

De hecho el primer telégrafo eléctrico, aunque muy rudimentario, fue inventado por Francisco Ronalds, quien ofreció su invento al gobierno británico, el que sólo contaba con señales de madera movidas manualmente por sus telegrafistas. Al ofrecimiento de Ronalds, el gobierno británico respondió: "Los telégrafos son enteramente innecesarios; el único que puede ser empleado es el que utilizamos ahora.

Unidos por su afición a la investigación relacionada con la electricidad, Carlos Wheatstone y Guillermo F. Cooke, lograron construir un telégrafo eléctrico más funcional, mismo que se instaló en el Reino Unido de la Gran Bretaña en 1838. 

El telégrafo de aguja de WHEATSTONE viene como una aplicación del telégrafo del AMPERIO de 1820. En él la corriente entregada por una batería de VOLTA alcanzó la extremidad de una aguja magnética que la hacía oscilar. En los primeros modelos el número de los alambres de metal y de las agujas correspondió a las cartas alfabéticas. Uno puede entender porqué su uso era bastante complejo. Una mejora grande fue llevada a cabo por STEINEL y WHEATSTONE, que utilizaron las baterías de Corriente Continua y los dispositivos electromagnéticos. 

Dicho telégrafo fue utilizado por el ferrocarril que corría de Londres a Blackwall, sin embargo, este telégrafo aún era imperfecto y sus cinco líneas de alambre, hacían costoso el servicio. Wheatstone y Cooke continuaron sus trabajos relacionados con el telégrafo eléctrico con el fin de reducir las líneas de alambre, objetivo que finalmente lograron, reduciendo, primero a dos y luego a una sola, la línea de alambre.

Mientras en el Reino Unido Cooke y Wheatstone introducían el telégrafo eléctrico, en Estados Unidos de América, Samuel Morse hacía lo propio en su país, pero con un sistema diferente.

El inventor del telégrafo eléctrico en América, Samuel Morse, nació en el año de 1791, en Charlestown, Massachusetts. Hacia 1832, Morse realizó un viaje de El Havre, Francia a América y durante la travesía conoció a un doctor de apellido Jackson con quien tuvo la oportunidad de discutir temas relacionados con los problemas que aún presentaba la electricidad. Jackson poseía una batería galvánica y un electroimán, de ambos le habló minuciosamente a Morse, sin embargo como tales objetos se encontraban en un cofre en la bodega del barco, para sus explicaciones se valió de diseños. Aquella plática determinó que Morse llevara a cabo una seria reflexión sobre el asunto, de modo que al llegar a América se dedicó por completo a trabajar a partir de una batería y el electroimán.                       Telégrafo de morse ofrecido

Después de continuos estudios, experimentos, tanteos, etc., en 1835 Samuel Morse puso a disposición del mundo su invento: un telégrafo eléctrico conformado fundamentalmente de una batería y un magneto. La paternidad del telégrafo eléctrico inventado por Morse, fue reclamada por Jackson, el que recurrió a los tribunales, pero éstos fallaron en contra del doctor.

Dos años más tarde, 1837, Morse dio a conocer otro aparato telegráfico de mejor calidad, de mayor perfección.  Samuel Finley B. Morse, siguió perfeccionando su sistema telegráfico y el 24 de mayo de 1844, pudo mandar un telegrama desde Washington hasta Baltimore.

El texto del primer telegrama enviado desde la sala del Tribunal Supremo de los Estados Unidos, con sede en Washington, decía lo siguiente: "¡Qué cosas tan grandes hace Dios!".

Para entonces, el telégrafo eléctrico de Morse ya contaba con un práctico alfabeto, el cual lleva su nombre y todavía es uno de los medios usados en la telegrafía. En dicho código telegráfico, las letras están representadas con la combinación de rayas y puntos, mismas que eran traducidas a las letras correspondientes, dando lugar a la formación de las palabras que conformarían el mensaje.

La telegrafía ha seguido perfeccionándose, así, David Hughes aportó para este sistema de comunicación la traducción automática de los impulsos eléctricos -rayas y puntos-, cuando éstos llegaban a su destino, por las letras del alfabeto impresas.

Al telégrafo de Hughes le siguió otro más moderno y funcional, el del ingeniero francés Jean Maurice Baudot, pero éste fue superado por el teletipo.